{"id":1043,"date":"2012-02-08T00:00:00","date_gmt":"1999-11-30T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sicdigital.com.ar\/?p=1043"},"modified":"2012-02-08T00:00:00","modified_gmt":"1999-11-30T00:00:00","slug":"recursos-arquitectonicos-no-renovables-2","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/recursos-arquitectonicos-no-renovables-2\/","title":{"rendered":"Recursos arquitect\u00f3nicos no renovables"},"content":{"rendered":"<p>Los edificios hist\u00f3ricos forman parte de la identidad y memoria de la Ciudad, adem\u00e1s de ser un recurso econ\u00f3mico y tur\u00edstico de relevancia. La asignatura pendiente en este segmento es una norma clara y \u00e1gil, que disponga de un cat\u00e1logo completo de los inmuebles que se deben proteger. Las ONGs, el Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo, y profesionales vinculados al sector reclaman integrar dichos inmuebles a la planificaci\u00f3n urbana y brindarles a los inversores y propietarios un buen marco jur\u00eddico para desarrollar sus proyectos.<\/p>\n<p><img src='\/v1\/uploads\/667.png' style='text-align: right; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px'><\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\t<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.presupuestosdeobra.com\/uploads\/668.png\" style=\"margin-left: 5px; margin-right: 5px; margin-top: 5px; margin-bottom: 5px; float: left; width: 590px; height: 417px; \" \/>En la recta final de 2011 el gobierno porte&ntilde;o anunci&oacute; que intentar&iacute;a reabrir la tradicional Confiter&iacute;a del Molino, que permanece cerrada desde 1997. Si bien fue un halo de esperanza en un a&ntilde;o en el que la Ciudad perdi&oacute; a otro de sus establecimientos emblem&aacute;ticos: la confiter&iacute;a Richmond, lo cierto es que la noticia cumpli&oacute; la misi&oacute;n de poner pa&ntilde;os fr&iacute;os a la manifestaci&oacute;n convocada por un grupo de ONGs para reclamar que no se deje sin efecto la ley que protege a los edificios construidos antes de 1941 y que obliga a pedir autorizaci&oacute;n antes de demoler o remodelar dichas propiedades (el bloque del PRO no la trat&oacute; en la Legislatura por decisi&oacute;n del Ejecutivo).<\/p>\n<p>\n\t&quot;Buenos Aires no est&aacute; muy bien posicionada en el campo de la conservaci&oacute;n de su patrimonio. Tiene problemas de relevancia que no logra superar. En primer lugar, hay muy poco patrimonio protegido. M&aacute;s all&aacute; de que las actuales autoridades aseveren que son 14 mil los edificios catalogados, lo cierto es que los que tienen protecci&oacute;n firme son poco m&aacute;s de 2.000. A su vez, el sistema de protecci&oacute;n tiene fallas en cuanto a la identificaci&oacute;n, catalogaci&oacute;n, manejo y control&quot;, asever&oacute; el arquitecto Marcelo Magad&aacute;n, master en Restauraci&oacute;n de Monumentos y especialista en Gesti&oacute;n de Conservaci&oacute;n. Y sentenci&oacute;: &quot;Los edificios antiguos son un capital cultural, art&iacute;stico, social e hist&oacute;rico que da cuenta, entre otros aspectos, de la evoluci&oacute;n a trav&eacute;s del tiempo de los porte&ntilde;os, de su forma de vida, de sus gustos est&eacute;ticos. Son tambi&eacute;n un recurso econ&oacute;mico y tur&iacute;stico significativo, ya que son un atractivo de relevancia para muchos visitantes. Adem&aacute;s, la conservaci&oacute;n del patrimonio construido contribuye a la sustentabilidad ambiental, ya que evita generar y tener que disponer de los desechos que toda demolici&oacute;n genera, a la vez que reduce el consumo de agua potable y la producci&oacute;n de contaminantes que genera la fabricaci&oacute;n de buena parte de los materiales empleados en la construcci&oacute;n de toda obra nueva&quot;.<\/p>\n<p>\n\t<br \/>\n\tPreservaci&oacute;n Vs. Renovaci&oacute;n.<\/p>\n<p>\n\t<br \/>\n\t&quot;La antinomia entre preservaci&oacute;n y renovaci&oacute;n no tendr&iacute;a lugar si el Estado garantizara el derecho ciudadano a la conservaci&oacute;n del patrimonio natural y cultural -reivindicado en la Constituci&oacute;n- y, adem&aacute;s, cumpliera con su responsabilidad, en tanto regulador de la ocupaci&oacute;n y uso del suelo, desde una perspectiva de defensa del bien com&uacute;n y de la sostenibilidad de los proyectos de desarrollo.&nbsp;<\/p>\n<p>\n\t<br \/>\n\tEs necesario que el Estado identifique, con la participaci&oacute;n de los ciudadanos, aquellos bienes que forman parte del patrimonio de un barrio, de la ciudad y del pa&iacute;s, determinando las &aacute;reas cuyo patrimonio ser&aacute; conservado y aquellas en las que, por determinadas circunstancias, se habilitar&aacute;n procesos de renovaci&oacute;n urbana. Luego habr&aacute; que determinar las caracter&iacute;sticas de estos procesos y la forma en que esa nueva arquitectura se insertar&aacute; en el contexto&quot;, coment&oacute; Magad&aacute;n, a lo que agreg&oacute;: &quot;Recordemos que en Buenos Aires el Estado est&aacute; promoviendo la construcci&oacute;n en base a un C&oacute;digo de Planeamiento surgido durante la &uacute;ltima Dictadura Militar, al que se le han realizado reiterados parches destinados a aumentar la superficie a construir. Las autoridades actuales tendr&iacute;an que discutir un nuevo C&oacute;digo de Planeamiento, siguiendo los lineamientos del Plan Urbano Ambiental, aprobado hace tiempo. Deber&iacute;a contemplar la conservaci&oacute;n del patrimonio urbano y ambiental de la ciudad, y tendr&iacute;a que ser consensuado con la ciudadan&iacute;a&quot;.&nbsp;<\/p>\n<p>\n\tExisten distintas posturas en este debate, que algunos consideran casi filos&oacute;fico. Alicia Santal&oacute;, integrante de la Comisi&oacute;n de Arquitectos del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU), consider&oacute; que &quot;seg&uacute;n el valor del edificio, no siempre se debe proteger tal cual es. Algunos soportan una intervenci&oacute;n de arquitectura contempor&aacute;nea. Si no recordemos la ampliaci&oacute;n del Louvre, en Par&iacute;s. Se le incorpor&oacute; una pir&aacute;mide de cristal y no deja de ser menos patrimonial por eso. Est&aacute;n quienes no quieren cambiar nada, quienes quieren detener la vida por su gran nostalgia por el pasado. Consideran que el patrimonio debe mantenerse intacto, solo con obras de restauraci&oacute;n. Pero hay que mirar para adelante, construir para el futuro. La arquitectura es la s&iacute;ntesis de lo que la sociedad quiere y piensa, y eso hay que construirlo&quot;.<\/p>\n<p>\n\t&quot;En primer lugar hay que identificar los elementos, materiales y espacios que caracterizan al edificio. Luego hay que evaluar el estado de conservaci&oacute;n para plantear una criteriosa intervenci&oacute;n, que permita la adaptaci&oacute;n a los requerimientos de confort y funcionamiento del proyecto. Lo fundamental es que no pierda su car&aacute;cter; si logramos un buen resultado estaremos sumando valor a la inversi&oacute;n. Y para ello siempre es &uacute;til contar con el asesoramiento de un especialista en conservaci&oacute;n y gesti&oacute;n de edificios hist&oacute;ricos&quot;, agreg&oacute; Magad&aacute;n.<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\tLa legislaci&oacute;n actual<\/p>\n<p>\n\t<br \/>\n\tActualmente el marco legal que existe en la Ciudad es la Ley de Emergencia Patrimonial. Se trata de un instrumento que obliga a que los pedidos de demolici&oacute;n o modificaci&oacute;n de toda construcci&oacute;n erigida antes de 1941 sean evaluados por el Consejo Asesor de Asuntos Patrimoniales (CAAP). Es una normativa de car&aacute;cter preventivo, destinada a impedir la destrucci&oacute;n de edificios hist&oacute;ricos.<\/p>\n<p>\n\tCabe remarcar que esta ley fue aprobada en 2009 y su renovaci&oacute;n es anual. Hacia fines de 2011 la pr&oacute;rroga que deb&iacute;a aprobarse no fue votada por la Legislatura y solo tiene vigencia gracias a un recurso de amparo que present&oacute; una ONG ante la Ciudad. &quot;Gracias a este amparo el gobierno porte&ntilde;o no puede dar ning&uacute;n permiso de demolici&oacute;n ni de obra&quot;, explic&oacute; Graciela Novoa, consejera del Consejo Profesional de Arquitectura y Urbanismo (CPAU).<\/p>\n<p>\n\tPor su parte, Garc&iacute;a postul&oacute; los fundamentos te&oacute;ricos para la preservaci&oacute;n del patrimonio. &quot;Considerando los valores y actitudes que internacionalmente se han definido en convenciones universales, y de las que nuestro pa&iacute;s es signatario, no hay dudas sobre al valor hist&oacute;rico patrimonial de todos los objetos, muebles e inmuebles que forman parte de una identidad determinada. En s&iacute;ntesis, se trata de transformar conceptos abstractos en plataformas culturales y econ&oacute;micas para el desarrollo sustentable del conjunto. Hay que pensar en un plan de desarrollo estrat&eacute;gico que contribuya a la recuperaci&oacute;n de aquellos valores que hacen a un sitio &uacute;nico e irrepetible; y que garantice el uso por parte de las actuales generaciones y los visitantes. De hecho su conservaci&oacute;n debe tener un alto grado de autenticidad para que los disfruten las generaciones futuras.<\/p>\n<p>\n\tEn la misma sinton&iacute;a, desde Basta de Demoler remarcaron: &quot;Nosotros no queremos que se deje de construir, est&aacute; muy lejos de nosotros. Queremos planificaci&oacute;n y que el patrimonio se asimile al desarrollo de la Ciudad, no que sea un escollo. El esp&iacute;ritu de Basta de Demoler es mantener la identidad urbana. Y en tal sentido el patrimonio es un recurso no renovable, como el petr&oacute;leo.<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\t&iquest;Se pierde la esencia?<\/p>\n<p>\n\tOtro de los debates que se plantean es si un edificio hist&oacute;rico debe ser utilizado como establecimiento hotelero o gastron&oacute;mico. &iquest;Se pierde la esencia del patrimonio o genera valor agregado? &quot;En este escenario no hay impedimentos para que en un edificio hist&oacute;rico funcione un hotel, bar o restaurante. Lo importante es tener claro c&oacute;mo se har&aacute; esa adaptaci&oacute;n para mantener las caracter&iacute;sticas arquitect&oacute;nicas que lo hacen especial, evitando desvirtuarlo con modificaciones incorrectas que no aporten desde el punto del dise&ntilde;o. Considero que ciertos rasgos de antig&uuml;edad, la nobleza de los materiales hist&oacute;ricos, la escala de algunos espacios, la forma en la que juega la luz natural y las texturas originales de los paramentos, son elementos que atraen al cliente y agregan valor a un negocio gastron&oacute;mico u hotelero&quot;, asever&oacute; Magad&aacute;n, y subray&oacute;: &quot;Los edificios tienen que estar en condiciones de uso y ser usados. Son muy pocos los casos en que deban limitarse a una actividad cultural, como un museo. El resto tiene que continuar con su destino original o, en su defecto, ser adaptado a una nueva actividad que le permita permanecer en servicio&quot;.&nbsp;<br \/>\n\tGarc&iacute;a fue un paso m&aacute;s all&aacute; y se refiri&oacute; a lo macro: &quot;En la actualidad no solo los edificios sino los conjuntos o centros hist&oacute;ricos se utilizan conservando sus valores. Espa&ntilde;a es un ejemplo en gran escala. El Estado busc&oacute; ventajas en otros segmentos al asociar su imagen con la cultura, la gastronom&iacute;a y la tradici&oacute;n. El caso barcelon&eacute;s es, tal vez, el m&aacute;s citado en esta materia porque resume con claridad c&oacute;mo un buen trabajo de planificaci&oacute;n y dise&ntilde;o de marca puede convertir a una ciudad a la deriva en una atractiva metr&oacute;polis&quot;.<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\tLos buenos ejemplos<\/p>\n<p>\n\t<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.presupuestosdeobra.com\/uploads\/670.png\" style=\"margin-left: 5px; margin-right: 5px; margin-top: 5px; margin-bottom: 5px; float: left; width: 590px; height: 443px; \" \/>Al momento de analizar cu&aacute;les son los edificios bien conservados y con una buena gesti&oacute;n comercial, Novoa destac&oacute; que &quot;los arquitectos tenemos un dogma: intervenir para proteger. Y el Estado tiene que controlar la obra. Seguramente hay much&iacute;simos ejemplos de intervenciones comerciales en edificios de valor patrimonial que son excelentes, incluso en la Ciudad&quot;.<br \/>\n\tMientras que Magad&aacute;n remarc&oacute; que &quot;existen ejemplos en la zona de Palermo, San Telmo y Montserrat, donde se hicieron adaptaciones interesantes de viviendas para alojar peque&ntilde;os hoteles. Tambi&eacute;n se recuperaron edificios valiosos, de mayor porte, como el Palacio Duhau (Park Hyatt Buenos Aires) y, algunos a&ntilde;os antes, el Palacio Alzaga Unzu&eacute; (La Mansi&oacute;n del Four Seasons Hotel Buenos Aires)&quot;. A esta lista se suman el Alvear Palace Hotel, el Marriott Plaza Hotel Buenos Aires y el Castelar Hotel &amp; Spa.<\/p>\n<p>\n\tUn caso paradigm&aacute;tico es el San Telmo Luxury Suites, en el coraz&oacute;n de San Telmo. Con una arquitectura particular, el hotel boutique es una casona de fines del siglo XIX recuperada y que respeta el dise&ntilde;o original de la propiedad, lo que le da un sello distintivo. Tras cinco a&ntilde;os en tareas de preservaci&oacute;n, ejecuci&oacute;n de obra y decoraci&oacute;n, el establecimiento ofrece 12 habitaciones dispuestas en dos plantas tipo loft.<\/p>\n<p>\n\tAsimismo, en el segmento de restaurantes centenarios se destacan El Globo (1908), El Club del Progreso (1852), el Gran Caf&eacute; Tortoni (1858), El Imparcial (1860), El puentecito (1873), la confiter&iacute;a y restaurante Las Violetas (1884) y el Palacio Espa&ntilde;ol (1911).<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\tPor Gabriela Macoretta y Mariela Onorato<\/p>\n<p>\n\t*Publicado en Hospitalidad &amp; Negocios, febrero de 2012<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\tFuente:<\/p>\n<p>\n\t<a href=\"http:\/\/www.hospitalidadynegocios.com\/\">www.hospitalidadynegocios.com<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Los edificios hist\u00f3ricos forman parte de la identidad y memoria de la Ciudad, adem\u00e1s de ser un recurso econ\u00f3mico y tur\u00edstico de relevancia. 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