{"id":545,"date":"2012-07-04T00:00:00","date_gmt":"1999-11-30T00:00:00","guid":{"rendered":"http:\/\/www.sicdigital.com.ar\/?p=545"},"modified":"2012-07-04T00:00:00","modified_gmt":"1999-11-30T00:00:00","slug":"equilibrio-entre-arquitectura-urbanismo-y-cuidado-del-entorno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/equilibrio-entre-arquitectura-urbanismo-y-cuidado-del-entorno\/","title":{"rendered":"Equilibrio entre Arquitectura, urbanismo y cuidado del entorno"},"content":{"rendered":"<p>\u0093Si se puede construir poco, ese poco debe tener buena arquitectura\u0094. La frase pertenece al arquitecto cubano Mario Coyula Cowley, una autoridad dentro del mundo de la arquitectura cubana, adem\u00e1s de ser un cr\u00edtico sagaz y propulsor de proyectos en todo lo que respecta al cuidado, preservaci\u00f3n y uso racional del entorno urbano y social.<\/p>\n<p><img src='\/v1\/uploads\/1304.png' style='text-align: right; margin-right: 10px; margin-bottom: 10px'><\/p>\n<p>\n\tDesde hace mucho tiempo se considera a Mario Coyula una autoridad dentro del mundo de la arquitectura cubana, adem&aacute;s de ser un cr&iacute;tico sagaz y de avezados planteamientos en todo lo que respecta al cuidado, preservaci&oacute;n y uso racional del entorno urbano y social.<\/p>\n<p>\n\tEn entrevista concedida al Peri&oacute;dico Cubarte, puntualiz&oacute; sobre problemas que agobian nuestro h&aacute;bitat y otros que podr&iacute;an salvarlo, a la vez que subray&oacute; acerca del logro de una diversidad que &ldquo;(&hellip;) debe complementarse con la unidad que se consigue con un buen trazado b&aacute;sico y buenas regulaciones que apunten a lo esencial, m&aacute;s un control permanente sobre los proyectos y obras. Nada nuevo, tan s&oacute;lo la mezcla balanceada de variedad en la unidad que los antiguos griegos propon&iacute;an para alcanzar la armon&iacute;a&rdquo;.<\/p>\n<p>\n\tA&uacute;n vislumbra proyectos que contribuir&iacute;an a perfeccionar la imagen de La Habana, siempre hermanado a la memoria, a la historia de una bella capital que ama profundamente y que contin&uacute;a siendo para &eacute;l fuente de trabajo, creaci&oacute;n y, ante todo, de cultura. Y es este pensamiento arm&oacute;nico y leal a sus convicciones y exigencias profesionales, en constante desaf&iacute;o contra el tiempo, el que alienta al arquitecto Mario Coyula Cowley.<\/p>\n<p>\n\t-La Habana, su arquitectura y urbanismo. &iquest;C&oacute;mo preservarla?<\/p>\n<p>\n\t-Concibiendo que la mayor parte de la ciudad y de la gente sean capaces de pagarse a s&iacute; mismas, es decir, convertir a la ciudad y a la gente en un recurso, dejar de verlas como una carga. Ning&uacute;n programa estatal, ni colaboraci&oacute;n extranjera sin &aacute;nimos de lucro, podr&aacute; resolver una empresa de tanta magnitud. La ayuda es bonita y se agradece, pero no resuelve la esencia del problema. Muchas edificaciones se perder&aacute;n, pero muchas valiosas pueden salvarse. Y son valiosas no solo por s&iacute; mismas, sino por formar un conjunto muy extenso con una imagen urbana coherente.<\/p>\n<p>\n\tLa Habana muestra capas de su historia, felizmente adyacentes y no superpuestas. El problema aqu&iacute;, en este medio siglo pasado, ha sido siempre la falta de dinero, sumado a prioridades cambiantes que nunca interiorizaron la necesidad del mantenimiento. Ahora esa falta puede combinarse, actuando a la vez, con demasiado dinero llegado s&uacute;bitamente a manos de privados&nbsp;que no saben c&oacute;mo usarlo &#8213;acostumbrados a la improvisaci&oacute;n y la chapucer&iacute;a&#8213;, y de inversionistas extranjeros buscando un r&aacute;pido retorno de su dinero, a como sea, coincidiendo con sus contrapartes cubanas debido a la extrema necesidad del pa&iacute;s. Por eso, es muy importante que se hagan algunas inversiones nuevas que demuestren que se puede ganar dinero y hacer las cosas bien. La Oficina del Historiador ya lo ha demostrado, con hoteles peque&ntilde;os que rescatan y dan uso a edificaciones patrimoniales valiosas y encajan sin rupturas en un contexto muy valioso.<\/p>\n<p>\n\t-Arquitectura, urbanismo y cuidado del entorno, en especial, en La Habana. &iquest;Divorcio total?<\/p>\n<p>\n\tLa arquitectura cubana hace tiempo que se convirti&oacute; en construcci&oacute;n, y dej&oacute; de ser arquitectura. Lo curioso es que tambi&eacute;n la calidad de la construcci&oacute;n se perdi&oacute;. Se han realizado algunas obras especiales con mucho respaldo oficial pero, en su mayor&iacute;a, situadas fuera de la ciudad y, por lo tanto, no han contribuido a enriquecer la imagen urbana para el habitante de a pie. La ciudad est&aacute; hecha por edificios y espacios p&uacute;blicos &#8213;llenos y vac&iacute;os&#8213;, m&aacute;s la infraestructura donde se apoya. Todo est&aacute; muy deteriorado. Arreglar esa infraestructura costar&iacute;a much&iacute;simo, y la inversi&oacute;n no se ve.<\/p>\n<p>\n\tPero no se puede esperar a resolver un problema para atender otro. Por ejemplo, se podr&iacute;a cambiar con muy pocos recursos la imagen de puntos claves por donde pasan y viven miles de personas. Eso se hizo en los a&ntilde;os setenta, con los puntos de Reanimaci&oacute;n Urban&iacute;stica. Despu&eacute;s le llamaron reanimaci&oacute;n a pintar algunas fachadas, casi siempre indebidamente. Es parte del culto a la improvisaci&oacute;n. Se pueden sembrar miles de &aacute;rboles en calles, esquinas y otras &aacute;reas, en vez de hacer jardines de arbustivas, como si fuesen casas particulares, que bloquean las visuales y en cambio ellas no se ven al pasar por delante en un veh&iacute;culo.<\/p>\n<p>\n\tSi se puede construir poco, ese poco debe tener buena arquitectura. Hay inversiones con capital extranjero que imponen su arquitecto, y muchas veces ni siquiera son buenos. Para arquitectos malos o regulares, tenemos bastantes; no hay que importarlos y menos pagarles much&iacute;simo m&aacute;s que a los cubanos. Con la mayor apertura al autoempleo, proliferan cuchitriles improvisados que se anteponen a las fachadas y agravan el caos visual que ya hab&iacute;an entronizado las tapias y cercas de alambre, y las jaulas para autos. Esas adaptaciones deber&iacute;an ser proyectadas por arquitectos, para que al menos queden decentes. Pero los arquitectos pueden vender man&iacute; y manejar un taxi, no trabajar en su profesi&oacute;n.<\/p>\n<p>\n\tA principios del siglo XVII La Habana s&oacute;lo ten&iacute;a unos cuatro mil habitantes, y muchos viv&iacute;an precariamente de alojar y vender alimentos hechos en casa a los marinos y soldados de la Flota, que duplicaban a la poblaci&oacute;n local. Tom&oacute; tres siglos y medio llegar a tener las mansiones aristocr&aacute;ticas barrocas de intramuros y las grandes casas-quintas neocl&aacute;sicas del Cerro; la monumental arquitectura ecl&eacute;ctica del Palacio Presidencial, el Capitolio, y los palacios de los Gallegos y Asturianos; el Edificio Bacard&iacute;, insignia del Art Dec&oacute; cubano; la Colina Universitaria, las grandes tiendas de Galiano y Neptuno, los palacetes de El Vedado y las torres de propiedad horizontal frente al Malec&oacute;n, La Rampa, los repartos Miramar y Country Club; y las decenas de miles de viviendas modestas pero decentes que alojaban a una ubicua clase media baja que fue la que dio forma y masa a la ciudad.&nbsp;<\/p>\n<p>\n\tSobre el arquitecto<\/p>\n<p>\n\tMario Coyula Cowley nace el 16 de junio de 1935, en La Habana, Cuba. Participa de la Lucha clandestina con el Directorio Revolucionario, subteniente en el Cuerpo de Ingenieros del Ej&eacute;rcito Rebelde al triunfo de la revoluci&oacute;n. Fue director de la Escuela de Arquitectura, en la CUJAE; director de Arquitectura y Urbanismo de la Ciudad de la Habana, director del Grupo para el Desarrollo Integral de la Capital y primer presidente de la Comisi&oacute;n de Monumentos de Ciudad de la Habana.<\/p>\n<p>\n\tCoautor de dos proyectos de monumentos conmemorativos ganadores en concursos y considerados relevantes en ese campo:<\/p>\n<p>\n\tParque Monumento de los M&aacute;rtires Universitarios, Infanta y San L&aacute;zaro, primer monumento importante despu&eacute;s del triunfo de la revoluci&oacute;n.<\/p>\n<p>\n\tMausoleo de los H&eacute;roes del 13 de Marzo, cementerio de Col&oacute;n, ambos premiados.<\/p>\n<p>\n\tAutor de la Casa Duplex en la Ciudad Escolar Camilo Cienfuegos.<\/p>\n<p>\n\tMenci&oacute;n Coautor de la reconversi&oacute;n de la antigua Funeraria Caballero en Casa de Cultura, La Rampa.<\/p>\n<p>\n\t<img decoding=\"async\" alt=\"\" src=\"http:\/\/www.servicioinformativodelaconstruccion.com\/uploads\/1305.png\" style=\"width: 400px; height: 508px; margin: 5px;\" \/><\/p>\n<p>\n\tFuente:<\/p>\n<p>\n\t<a href=\"http:\/\/www.cubarte.cult.cu\/\">www.cubarte.cult.cu<\/a><\/p>\n<p>\n\t<a href=\"http:\/\/www.ecured.cu\/\">www.ecured.cu<\/a><\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n<p>\n\t&nbsp;<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u0093Si se puede construir poco, ese poco debe tener buena arquitectura\u0094. La frase pertenece al arquitecto cubano Mario Coyula Cowley, una autoridad dentro del mundo de la arquitectura cubana, adem\u00e1s de ser un cr\u00edtico sagaz y propulsor de proyectos en todo lo que respecta al cuidado, preservaci\u00f3n y uso racional del entorno urbano y social. [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":1,"featured_media":16376,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"_et_pb_use_builder":"","_et_pb_old_content":"","_et_gb_content_width":"","_joinchat":[],"footnotes":""},"categories":[6],"tags":[],"class_list":["post-545","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-arquitectura","et-has-post-format-content","et_post_format-et-post-format-standard"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/545","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/users\/1"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=545"}],"version-history":[{"count":0,"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/545\/revisions"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/media\/16376"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=545"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=545"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/sicdigital.com.ar\/sic\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=545"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}